la vida es un tren
El tren se marchó,
se marchó como si no tuviese destino,
como si el destino no tuviese final,
ni final ni principio.
Como un tren se va, se va la vida.
Se va y se queda.
En el tiempo se fue.
Paró, paró el tren,
paró en el norte con rumbo al sur.
Al sur lejano, cercano aquí. Aquí. Aquí.
De esta memoria añejada,
como el tren fuera del olvido.
Un mundo en el tren. El tren en el mundo.
Cosmopolita, fuera de costumbre.
Turista, como aquel turista
del otro océano, aquí.
Fiestas de noche y abrazos de día;
un desconocido.
Como el tren que se fue sin irse.

Leave a Reply